Cómo escapar del perfeccionismo, Peter Bregman

Me parece interesante este artículo publicado en la revista Emprendedores de este mes. Lo reproduzco aquí, porque puedo estar de acuerdo en muchas cosas:

“A los perfeccionistas les cuesta mucho empezar algo y mucho más acabarlo. Al principio, son ellos los que no están preparados. Al final, es el resultado el que no está preparado”. Por eso Bregman nos ofrece tres ideas para escapar del perfeccionismo:

1. No intentes hacer algo bien de una tacada. Limítate a seguir intentándolo. No escribas un libro, escribe una página. No crees una presentación entera, empieza con una diapositiva. Los pequeños progresos te permitirán tener éxito más a menudo, lo que te dará más confianza.

2. Haz lo que te parezca bien, no lo que les parezca bien a los demás. Siempre tenemos que leer, escuchar y aprender de los demás, pero luego hay que dejar todos los consejos de lado y esforzarnos por ser lo ‘suficientemente bueno’. El secreto de la perfección no es hacerlo bien, sino hacerlo a menudo.

3. Escoge con inteligencia a tus amigos y a tus compañeros de trabajo. Las crítica son útiles siempre y cuando se hagan con cariño e intención de ayudar, pero en cuanto a las que provienen de los celos, la inseguridad o la arrogancia, o de personas que no nos conocen de nada, lo mejor es ignorarlas.